viernes, 3 de octubre de 2014


Aplastamiento de las gotas


    Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. 
 
    Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.



viernes, 31 de enero de 2014





Para de parar y empeza a empezar, 
Vamonos paa ahi, quien dice, 
quien dice se pone bueno? Se pone bueno...

Asique tampoco te me pongas loco hermano,
por esa niña que es de primavera...
que segun dicen hoy es luna luna luna,
Estamos listos, estamos listos para andar,
Estamos listos, estamos listos pa cantar...

Precioso Minga!
Y que lindo encuentro, muchas gracias!



viernes, 26 de abril de 2013

Parece que sólo voy a extrañarte y listo...


                                                     ... una vez más, es lo que hay.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Desde la casa de mis hermanos el cielo se ve mas lindo.
Puede ser porque justo da a un parque que no recorta el horizonte;
quizás sea porque es una zona poco comercial y no hay luces que pretendan opacar la oscuridad de la manta que nos cubre;
también puede ser, porque ahí me doy el tiempo para mirar un rato largo para arriba.

Pero sé que el cielo desde ahí, se ve mas claro porque sus casas son aptas para la contemplación...

Son casas que tienen sus ritmos particulares, pero tan flexibles que permiten a la gente querida tener su propio pulso. 

El silencio de una terraza o de una ventana abierta a una arboleda fresca, da mas aire para respirar.
Permiten viajar con los ojos cerrados y también abiertos. 

Tienen esas oscuridades que dan luz.
Ese vacío que te hace sentir plena;
ese calor que no asfixia;
esa libertad que da vértigo;
ese amor, propio de un hermano de sangre y vida.

Gracias, siempre!